Los alumnos con sordera necesitan desde muy temprano adquirir un sistema de comunicación, ya sea oral o signado, que les permita un desarrollo general normalizado. En consecuencia, van a precisar de la estimulación y el aprovechamiento de sus restos auditivosasí como de estrategias visuales y de experimentación directa de la realidad. Así podrán obtener mayor información de lo que sucede a su alrededor para formar un autoconcepto/autoestima positivos y un desarrollo emocional equilibrado.
Escolarización del niño sordo
Hay muchas variables que determinan la elección del tipo de centro más adecuado. Entre otras, será necesario valorar las características de la sordera, el interés del propio alumno y/o su familia, las materias impartidas, el curso o especialidad que se va a estudiar o las características del profesorado o del centro.
Básicamente, encontramos tres modelos de escolarización de los alumnos sordos:
- Alumnado matriculado en centros ordinarios. Se integra en las aulas con el resto de compañeros. Puede integrarse con o sin apoyo educativo (dentro o fuera de la clase) en todas las áreas del currículo ordinario o en aquellas sin un gran componente lingüístico y en las que se manifieste en algún momento una especial dificultad.
- Alumnado matriculado en centros ordinarios de atención preferente. Participa con los oyentes en la mayoría de las actividades lúdicas y culturales, así como también en alguna académica. Esta opción integra a aquellos sordos profundos prelocutivos que no han adquirido unos recursos comunicativos y de aprendizaje suficientes. También a sordos con otras deficiencias asociadas.
- Alumnado escolarizado en centros específicos especializados. En este caso, es posible realizar los últimos cursos en escolarización combinada con un centro ordinario para la obtención de la titulación. Si el centro específico no está especializado, se trata de casos con necesidades educativas especiales, asociadas a discapacidad grave y permanente, que requieren de adaptaciones muy significativas del currículo (como es el caso de algunos alumnos con sordoceguera).
Recursos para el aprendizaje
- Recursos espaciales y ambientales. Un ejemplo de estas tecnologías son los avisadores luminosos y/o vibrotáctiles.
- Recursos humanos: maestros de apoyo, especialistas de Audición y Lenguaje, equipos específicos de atención a deficientes auditivos e intérpretes de lengua de signos.
- Recursos materiales:
- El audífono. El implante coclear sólo se instala en los casos en los que la disfunción de las células ciliadas sea el origen de la sordera. Su eficacia es mayor en sorderas postlocutivas antes de los tres años y según el entrenamiento auditivo y la rehabilitación logopédica).
- Los sistemas de frecuencia modulada, que recogen la señal sonora a través de un micrófono (por ejemplo, la voz del profesor) y la transmiten mediante ondas al audífono del alumno o alumna. Un sistema similar es el aro o bucle magnético, que convierte la fuente sonora en magnética. Un ejemplo de esto sería el vídeo "Sistemas de FM en el Aula PIP ES".
- Los equipos para el entrenamiento auditivo (SUVAG, GAES 100 KT...) que sirven para aprender a discriminar los sonidos y asociarlos con la lectura labiofacial.
- Las ayudas informáticas para la visualización de parámetros del habla. Se refieren a un conjunto de programas para la retroalimentación visual de la expresión oral relativos al modo de articulación, la entonación, la intensidad… Algunos ejemplos: el Sistema VISHA,el visualizador fonético de IBM (Speechviewer 3.0) o el proyecto Fressa 2012.
- Las ayudas informáticas para la estimulación del desarrollo del lenguaje, como el programa LAO (Logopedia Asistida por Ordenador) para la realización individualizada por parte del profesional de ejercicios variados relacionados con textos, frases y palabras; el PHONOS I y el PHONOS II; el DI. Programa de Iniciación en la Lectura Labial o el programa EXLER, creado por la Escuela de Patología del Lenguaje del Hospital San Pablo de Barcelona.
- Las Ayudas informáticas para la formación en sistemas de comunicación aumentativos de aplicación en niños con deficiencias auditivas como Bimodal 2000 o el CD “La Palabra Complementada (LPC). Un sistema para oír por los ojos”.